La declaración unilateral de independencia de Kosovo es
evidentemente contraria a la Constitución y a las leyes de Serbia, uno
de los países miembros de las Naciones Unidas. Los Estados extranjeros
que reconozcan dicha independencia no sólo habrán endosado una
manifestación contraria a la ley doméstica y a la voluntad de un Estado
miembro de las Naciones Unidas sino que, en consecuencia, habrán puesto
gravemente en duda el respeto debido a ciertas normas básicas del
Derecho Internacional. Esas violaciones del Derecho Internacional y sus
consecuencias son, entre otras, las siguientes.
Barcelona 26-02-2008: Manuel Pizarro se desplazaba a Barcelona días después de su debate con el ministro Solbes, y del cara a cara entre los candidatos zETAp y Rajoy. Nunca habíamos visto así este locutorio, consiguió llenar a rebosar la sala de conferencias, en los pasillos anejos, se podían seguir los discursos en circuito cerrado de televisión. Todo un éxito de asistencia que no cabe duda ha de atribuirse a la expectativa suscitada por su persona.
Daniel Sirera, Dolors Nadal, cabeza de lista por Cataluña, y Jorge Fernández Díaz, junto al resto de mandos del PPC, acompañaron a Pizarro en el encuentro.
He aquí algunos hitos en el discurso de Manuel Pizarro :
Ayer
Don Mariano Rajoy, se puso a gusto con zETAp, perdonen que le llame
así, es lo que me pide el cuerpo. No esperábamos menos de él, y no nos
ha defraudado. Pero falta un debate, y mucho me temo que las peores
artes del lenguaje y la retórica ya están en el alambique de las más
oscuras cavernas del "politburó", destilándose lentamente, como el odio
que lentamente se fue dibujando en las facciones del candidato
socialista.
Los medios de comunicación, ofrecieron sus análisis de forma temprana,
no he leido ninguno para no embotarme de opiniones. Creo que el debate
de ayer se ha de tomar a sorbos, y esta es mi propuesta. Hagámoslo, no
sin cierta parafernalia, porque si no, sería convencional,
tremendamente acostumbrado, así que pulsen el enlace "Escribir un comentario " al pie de este post y prepárense para expresar allí sus reflexiones; abran simultáneamente la página "Un click por Rajoy", allí podrán mostrar su acuerdo con el candidato popular.
Podría ser una crónica de
desencanto pues pensábamos que, habiéndose publicitado en la cadena
COPE durante la jornada anterior incluyendo entrevista a la impulsora,
en programa especial retransmitido desde Barcelona, provocaría un mayor
"tirón" y, la asistencia de personal, hubiese sido mayor. Pero no, no
es una crónica de desencanto.
Podría ser una crónica de frustración al
comprobar que, la sociedad civil catalana, es capaz de movilizarse para
cualquier cosa y así pudimos comprobarlo en el punto de concentración,
menos para algo que le toca tan de cerca como es la realidad de ESPAÑA
y la LIBERTAD de los españoles. Pero no, no es una crónica de
frustración.
Podría ser el desencadenante para que, comprobada la
inutilidad de todos los esfuerzos, dentro de la limitación de nuestros
medios, acabáramos tirando la toalla. Pero no, no tiraremos la toalla.
El Tribunal Constitucional revocó ayer la
condena a tres años y cuatro meses de cárcel por estafa, impuesta por
el Tribunal Supremo a Alberto Cortina y Alberto Alcocer por el
llamado caso Urbanor. El fallo del Constitucional, que ha tardado
cuatro años en resolver el recurso de los Albertos, es una verdadera
burla a la Justicia, que consagra el principio de impunidad de los
poderosos y degrada todavía más la menguada credibilidad del Alto
Tribunal.
En su sentencia, el Constitucional reconoce que no hay ninguna duda de
que los dos primos estafaron a sus socios en 1988 en la operación de
compraventa de los solares de la Plaza de Castilla, lo que, a juicio de
los magistrados, ha quedado acreditado «en virtud de una prueba
suficiente y practicada con todas las garantías». Pero el Alto Tribunal
estima que ese delito había prescrito porque el plazo de cómputo debe
establecerse desde la fecha de la comisión del acto hasta que la
querella es admitida a trámite por el juez y no basta su presentación
en el juzgado, como consideraba el Supremo en su fallo condenatorio.