Tal es el cúmulo de hechos que inducen a pensar que las cosas no marchan nada bien desde hace cuatro para los españoles.
El acceso a la Presidencia del país como
consecuencias de un tremendo atentado 73 horas antes de una elecciones
generales y, la ya más que demostrada manipulación y mentiras sobre la
autoría, los autores y las motivaciones de aquella masacre no
presagiaban nada bueno para los ciudadanos que inducidos y espantados
por los hechos, votaron en masa a quien no tenia ni por asomo
posibilidad de gobernar.
Venía disponiendo el partido socialista de los favores de toda suerte de medios de comunicación, profesionales de la información, asociaciones de la farándula, actores de más o menos reconocimiento publico, sindicatos, y sectores políticos de declarado izquierdismo y de tendencia separatista nacionalista que vieron en esos sucesos la oportunidad de deshacerse de un partido político que de manera evidente no les interesaba ganador al frente de un gobierno, por ser contrario a sus descarados fines secesionistas o aspiraciones de poder o prebendas.
La falta de escrúpulos demostrados en unas jornadas de reflexión previas al día de votaciones, la crispación generada en la ciudadanía, las agresiones hacia el partido intencionadamente acusado como culpable, el ensañamiento con sus afiliados y frente a sus sedes, no fueron más que el “culmen” de una estrategia que venían desarrollando desde hacia tres o cuatro años haciendo sangre de accidentes como el famoso chapapote, el Jack, o cualquier otra cuestión por nimia que fuese. Todo se magnificaba insistentemente hasta el descrédito inmisericorde acusando de manera machacona, utilizando la información sesgada o sencillamente la mentira. Siempre por los mismos profesionales de medios afines al PSOE. Fue al más puro estilo de agitación y propaganda de Lenin, Hitler o Mussolini. Fue de manual revolucionario
No se han detenido ahí, continúan utilizando de manera sistemática la agitación, la tensión, la mentira y señalando como culpables de ese estado de cosas, al partido de la oposición de tal suerte que lo han marginado de los asuntos y decisiones más relevantes creando un “cordón sanitario” entorno a él,( idea genial de un argentino que se dice artista y supongo recompensado con los dineros de nuestros impuestos).. Es conveniente recordar en este punto dos cuestiones: a) la aparición durante nuestra Guerra Civil de un sujeto llamado Clodomiro, argentino también, y comisario político designado por Stalin para adoctrinar al Partido Comunista, personaje sin escrúpulos, b) que ese mismo método de marginación fue empleado por Mussolini, Goebbels y Stalin para justificar la futura eliminación, en campos de exterminio todos, del colectivo judío y los pequeños propietarios de tierras “kulatis”.
Táctica muy manoseada esa de señalar con el dedo pero, de indudable efectividad hoy día por la tremenda influencia de los medios. Reacuérdense las famosas dianas de ETA tras alguna manifestación verbal de políticos nacionalistas.
Preocupa hasta que punto pueden llegar con esa forma de hacer política propia de estados y épocas totalitarias que colmaron el siglo XX dolor y de las más tremendas aberraciones cometidas con seres inocentes.
Preocupa además por esa mezcla canalla, ya comprobada en épocas recientes, de socialismo y nacionalismo.
Ahora mismo en precampaña se ha producido un hecho que produce vergüenza y pavor: el intento de agresión física y agresión de muerte verbal, por unos bestias en la Universidad de Santiago de Compostela a María San Gil, mujer política valiente y honesta pero de la oposición.
Sin duda esto es producto de la inmunidad o prebendas que este gobierno concede a todos aquellos que les ayuden a eliminar de la escena pública a sus contrincantes políticos.
Estos individuos, conocidos todos, se sienten amparados por esa parte de la justicia ya dominada por un personaje cuyos talante no es otro que la mentira y la inculcación de odios entre los españoles sin medir las consecuencias que esos odios pueden traernos.
La justicia se calla, el Sr. Bono personaje que acusó de agresión a dos afiliados del PP se calla cobardemente a pesar de haber mentido en aquella acusación, las mujeres del PSOE pierden la oportunidad de mostrar su dignidad al no solidarizarse con Maria, las damas de “rosas blancas”, premiadas con el canon, siguen ahí más próximas a los asesinos que a las victimas y a los demócratas.
Otras encendidas demócratas anti-terroristas, más cercanas a Maria, tampoco han abierto su boca para condenar esas agresiones.
Mientras los dos retenidos por la agresión, de casi cincuenta que había en el momento de los hechos, después de su declaración ante el juez, quedaron libres con cargos pero vuelven a amenazar a María San Gil “si quiere volver que lo piense”.Por lo que se ve nada temen de la justicia.
Así se sienten de valientes cuando las cosas marchan de la mano de los políticos de otra época. Saben que mas pronto que tarde contaran con ellos para ocupar puestos es cualquier hemiciclo de un parlamento. Se han labrado un buen futuro con esa chulería. Esperemos que de aquí al 9 de marzo no tengan la suerte de otro 11-M o algo por el estilo de lo contrario, si vuelven a ganar, la III República se podría confundir con el IV Reich.