"Del yudo moral de ese presentarse siempre con el aval de la ética y la honestidad, incluso cuando se oculta la verdad e incumplen las promesas al exclusivismo. El discurso de la izquierda se autolegitima y autolegaliza: dentro del mismo todo vale, fuera del mismo nada vale. La izquierda se erige en la administradora única de la verdad única. Del exclusivismo al intervencionismo de quien cuestiona los valores del individualismo, la excelencia, el mérito, el mercado, la competencia, el interés, el éxito, la seguridad, la unidad de España. El intervencionismo de quien, incluso, nos muestra el recto camino que seguir en nuestra vida privada".
Como si de un péndulo se tratara, el PSOE es un partido que oscila suspendido desde un punto fijo bajo la acción combinada de la gravedad y la inercia. Así, desde su fundación en 1879, el socialismo español se ha columpiado entre el radicalismo y el reformismo. En general, la variación puede explicarse en función de la coyuntura, necesidades y expectativas del partido. Cualquier movimiento, en uno u otro sentido, tiene su lógica interna.