“La LOE no busca la calidad de la enseñanza, simplemente pretende disimular el fracaso de un modelo educativo que fue inventado para construir una sociedad uniforme de hombres y mujeres políticamente correctos, capaces de repetir consignas buenistas pero incapaces de todo pensamiento crítico, individual y libre”
Un igualitarismo dogmático que no solamente no resolverá los problemas de nuestro sistema educativo, sino que además impedirá que los más necesitados, los más desfavorecidos socialmente, puedan, gracias a la escuela, mejorar sus condiciones de vida. Impedirá también que los hijos de los inmigrantes logren alcanzar en nuestro país esa vida mejor que sus padres vinieron a buscar. En definitiva, un igualitarismo que no hace sino impedir la movilidad social, posiblemente uno de los objetivos no declarados de estos sedicentes progresistas.