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España no es una entelequia | España no es una entelequia |
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| Opinión - Gobierno | |
| escrito por sidiiberus | |
| Wednesday, 26 de March de 2008 | |
Barcelona, 26 de marzo de 2008. España es una realidad a la que hay que aplicar el ejercicio de la verdad en su concepción histórica. Fuera de todos los utilitarismos partidistas es fácil concebir a nuestra Nación como una unidad nacida hace ahora, nada más y nada menos que 18 siglos. Fueron los romanos allá por el siglo III quienes concibieron la unidad de la Península Ibérica en lo que llamaron Hispania. La dividieron en cuatro provincias que enlazaron con vías de comunicación; implantaron una sola lengua: el Latín; la dotaron de leyes unitarias para todos los ciudadanos: Derecho Romano; establecieron una sola administración; unificaron la fe: el Catolicismo y otorgaron plenos derechos a sus ciudadanos. Hispania aportó a la Roma antigua grandes emperadores: Trajano y Adriano ambos de Sevilla; cónsules como Cornelio Balbo, gaditano; senadores como Julio Gallo; filósofos como Séneca, cordobés; pedagogos como Quintiliano, de Calahorra; poetas como Marcial, de Calatayud, etc. Fue proverbial la intervención de guerreros de Hispania en las campañas militares de Roma por su reconocida valentía y arrojo. En el siglo VI los godos aún avanzan más en la unificación y consolidación de la Hispania a la que entonces San Isidoro de Sevilla, año 564, en sus célebre Etimologías, nombra ya como “España tierra grande y generosa entre Occidente y las Indias”.
Los godos establecen la capital de España en Toledo y engrandecen el legado de Roma: consolidan su territorio; fomentan la unión matrimonial entre ciudadanos de distintas comunidades; establecen su unidad política bajo una sola Corona, unifican las leyes germánicas y romanas en uno solo código: el “Liber Indiciorum” o Código de Recesvinto; establecen la unidad cultural, síntesis entre la germánica y la grecorromana; unifican la fe en todo el territorio de España optando por el Cristianismo y, renunciando a la vez del arrianismo; mantienen la unidad lingüística existente desde sus predecesores, los romanos; y mantienen y fortalecen la unidad administrativa establecida por Roma. España sí era ya una unidad real. Una sola corona, un solo reino. Fueron traidores a España y a su Rey quienes dieron paso a la invasión árabe y al intento de la aniquilación del reino de España. Parte de España fue sometida a cuchillo y espada. El Islam asoló sus tierras. Miles de mártires hubieron de pagar con su vida por mantener su fe, su identidad y por defender a su Patria: Córdoba, Sevilla, Cáceres, Cuenca, Toledo, León, Santiago de Compostela, Galicia, Oviedo, Pamplona, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Murcia y las tierras de Castilla así lo atestiguan.
Ahí nace la diversidad de reinos de España; a medida que la Reconquista avanza y en contraposición a las Taifas (autonomías dependientes, algunas de ellas, del Califato de Córdoba y otras enfrentadas al mismo). Quienes así hablamos, hoy, somos señalados como xenófobos por algunos falaces intelectuales muy cercanos a la media luna y muy lejanos de la cruz. También quienes intentamos de dar testimonio de estos hechos somos tratados de mentirosos Don Julianes y Don Opas siempre han existido en esta tierra generosa. Sus intereses se limitan como mucho a vivir a la sombra del poder y mendigar del mismo. Viven de la traición y de la deshonra. Pero ahora a nuestra Nación la ensombrece un peligro mayor para su futuro: los gobernantes de las modernas Taifas. Esos que quieren, no situarnos en el contexto histórico correcto, sino en aquella época en la que intentaron la aniquilación de España: los años de la invasión árabe, los años del caos, los años del feudalismo opresor.
Así, en un ejercicio continuo de cinismo, esta nueva generación de políticos arrivistas, muchos de ellos de probado insuficiente contenido intelectual, a los que les interesa sólo un cambio de guardia y de jerarquía, niegan la menor, la mediana y la mayor sobre la realidad existencial de nuestra Nación Española por ello: Manipulan y niegan su unidad territorial. Manipulan con su idioma común. Manipulan y disgregan la educación de sus jóvenes. Manipulan y rompen su unidad económica. Manipulan y rompen su unidad jurídica. Manipulan la fe católica de sus ciudadanos. Manipulan a su Iglesia para doblegarla a sus intereses. Manipulan la historia a su conveniencia, para llevar acabo sus siniestros objetivos. Manipulan el derecho de sus ciudadanos a conocer la común historia. Manipulan la Libertad de sus ciudadanos para saber y para elegir. Manipulan las mentes de sus ciudadanos fomentando odio y rencor. Y todo ello con arrogancia, premeditación, alevosía, y con el pretexto de la libertad y de la democracia; empleando una violencia de ideas que va calando en nuestros jóvenes generación tras generación sin solución de continuidad. Solo mentes disminuidas intelectualmente, culturalmente escasas o viles interesados en trocearla, son capaces, hoy día, de cuestionar la existencia de la Nación más antigua y mas noble de Europa. Pero sabido es que todas las revoluciones son buen caldo de cultivo para hacer fortuna. Hay que entender esta situación como preludio a un cambio de sistema en el que, sin duda, pretenden estar bien ubicados algunos de los causantes de la liquidación de España. ¿Pero por qué se consiente esto en nuestro país? ¿Son las leyes que tenemos insuficientes para parar este despropósito ruin y canalla? ¿Hasta cuando habremos de sufrir esta vergüenza los que no nos dejamos doblegar por la nueva estirpe de gobernantes.? |
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| Modificado el ( Saturday, 12 de April de 2008 ) | |
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